Lo que los gatos maullan...

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sábado, 17 de septiembre de 2016

Sobre la vida y el amor no correspondido

Hablando sobre vivir plenamente, ya les he contado sobre el amor. El amor que tengo ahora no es correspondido como me gustaría… y a estas alturas no sé siquiera si lo es de algún modo.

Y la verdad ante la idea del rechazo, me he estado mintiendo a mí misma sobre mis emociones, he dicho que no lo quiero de ese modo, pero me duele el pecho cuando sé que no me mira a mí, así que irremediablemente tuve que aceptar la verdad… y el rechazo.

Supongo que él se dio cuenta de que estaba mirando hacia otro lado.

Yo dije amor y él dijo amistad.


Entonces, con cosas muy sutiles para ayudarme a poner los pies en la tierra, y aunque dolió, cumplieron. Pero, el corazón no es tan fácil.

¿Cómo olvido el amor cuando convivo con el todos los días?

A él, lo miro siempre, y el amor se aferra más. No es la esperanza de que me quiera a mi algún día, no, esa ya murió, me queda claro que jamás seré lo que él quiere. Pero no importa cuánto duela, mi corazón se acelera cuando dice mi nombre, sonrió cuando alza su mano entre la multitud y me saluda, a mí.

¿Cómo hago para que su sonrisa no detenga el tiempo?
¿Cómo hago para no sobresaltarme cuando me toca?
¿Cómo hago para dejar de quererlo así?

Me di cuenta con el diario, que ya llevo una temporada así. Con la agonía de no ser yo y la felicidad al mismo tiempo de poder compartir algunos días con él.

Y aunque me di cuenta de que no tengo cabida en su vida, miro que me he aferrado tanto a él, que en la mía, por donde vea hay algo que nos une. Entonces, como dicen por ahí… Yo solo me eché la soga al cuello… y lo más triste es que aunque sea doloroso, me gusta pensar que hay algo que solo nosotros compartimos. Con nadie más, solo conmigo.


¿Eso me hace masoquista… o “algo es algo,  mejor que nada”?


miércoles, 15 de abril de 2015

Es muy temprano para morir

Lo que están a punto de leer me paso esta mañana. Es la primera vez que experimento algo así. Leease con discreción, con la discreción de una obsesiva que odia los círculos y ama las cuadrados.


Un ruido me despierta, abro los ojos en la media luz de mi cuarto, me levanto y apago el celular. Son las 3.03 am, vuelvo a dormir.

La alarma suena a las 5.30 am, pero no es hasta las 6.35 que me levanto. Se me había hecho tarde. Estaba lanzando los platanos para el licuado cuando veo a mi madre.

-Vete en un taxi, ¿qué no ves como esta la situación? Dijo mientras se sentaba- Te damos dinero para los taxis y sí no te alcanza, te damos más.
- Sí. Me iré en taxi. Contesto sin mirarla. Luego se levantó y se fue a su cuarto. Supongo que se entero de mi pequeña aventura de ayer en el camión. Llamo al taxi y me tomo el batido de un trago, casi vomito,¿para qué le hecho chocolate si ni sabor le tomo? 


Salí de la casa sin despedirme de mi madre. Tampoco me despedí de Siberia, mi perrita, solo la aventé sobre la cama sin mirar atrás. Subi al carro, el taxista a penas me respondió, se tallaba muchos los ojos y yo iba preocupada por la libreta que una compañera me había prestado. No puse atención en el camino que nunca es muy largo, de 5 a 10 minutos dependiendo del trafico, comencé a buscar mi cartera para pagar.

El taxi iba sobre el carril izquierdo de la carretera, junto a los carriles rápidos,  -¿Cuánto le voy a deber?-Pregunté mientras hurgaba la cartera, me reía mentalmente por esa expresión. -Treinta... treinta y cie... chsssss y un grito ahogado. 

¿Qué fue ese ruido? Me pregunte al alzar la vista, vi un carro color arena largo que no debía estar ahí, venía de la salida de los rápidos hacia nuestra carril y quedó atravesado.

Un volantazo desesperado me avienta contra la puerta de mi lado derecho. Cierro los ojos y me agazapo. Aguanto la respiración. Espero. Luego, silencio. Estoy respirando. 

Levanté la mirada aturdida por el golpe y en el retrovisor pude ver los ojos del chófer mirándome fijamente. Como retándome a decir algo fuera de lugar. Una risa forzada de mi parte le responde, mientras mi cuerpo sigue rígido. - Hay esos conductores tan inútiles. Ammm  35 pesos, sí, 35 pesos señorita.- Note un tono claro que no tenía esta mañana. Estaba a segundos de mi parada, así que baje aún sin asimilar lo que había pasado. Estaba temblando. Pero estaba más agradecida de bajar del carro.

Y un pie primero y luego el otro. Estoy tan nerviosa que no puedo pasar la credencial por los toniquetes de la entrada. Me abre la vigilancia. Camina. Respira. Voy repitiendo. Escaleras. -Cori, escucho gritar a Bren y alzo la mirada, Najat esta junto a ella. -Hola. Apenas pude articular. -Vamos a cafetería, me dijo con una sonrisa. -Voy a dejar mis cosas. Hablé ligeramente y pasé de largo al salón.
Al salir me siguen esperando en las escaleras.-Voy al locker. Pase de largo sin mirarlas. -Vamos a cafetería... -Sí, a penas y la deje terminar. Corro un poco. 

Veo a Fer y la abrazo. Lágrimas. Respira, respira profundo. -Esta bien Cori ya paso. Tranquila. Estas bien. Ella esta acostumbrada a mis momentos especiales. Alcanzo a Bren y a Najat en la cafetería, apenas puedo articular. -Estoy a dos de que me de un ataque,les digo entre pausas. Najat, me toma del brazo. Brevemente les cuento lo que acaba de pasar. Respira. Me siento como un robot descompuesto, muy pesado, no estoy coordinando ni pensando adecuadamente.


Regresamos al salón. Intento tomar nota pero mi mano tiembla demasiado. No puedo concentrarme en el tema. Miro el pizarrón blanco y me percato del dolor en mi cuerpo, nace del cuello y recorre mi brazo derecho hasta la cadera, las piernas están entumecidas. La adrenalina no es para mi. Me siento débil. Le mando un mensaje a Alex y a Gersa, las manos me tiemblan y no puedo ver claramente. 

Me detengo. ¿Qué mierda acaba de pasar?  Me levanto con un esfuerzo para salir del salón, Ciel Phantohive, escuche que dijo el profesor, pero ya estaba con un pie afuera. Como buena obsesiva compulsiva tengo mis rituales bien marcados y para calmarme necesito caminar en círculos voy a un salón vació y comienzo a divagar.

A la velocidad a la que íbamos, seguramente el impacto me habría dolido y mucho, además nunca uso cinturón de seguridad en el taxi, el golpe también pudo haber sido de costado si de casualidad un carro estuviera junto a nosotros.

Si hubiera muerto, el final habría sido absurdo: mi ultima comida fue un extraño batido que no saboree, mis últimas palabras ¿Cuánto le voy a deber? Mi última preocupación la libreta de una compañera... Y eso fue todo, gracias por venir a ver la obra. Si esa hubiera sido la historia de una obra, habría prendido fuego al teatro que la puso.


Hoy me quería poner una falda, pero decidí esperar a un mejor momento. Hoy iba a tomar el camión como todas las personas.  Hoy debí decirle a mi madre que ya iba de salida como todos los días, debí haber abrazado a Siberia antes de irme. Anoche apenas le dije hola a mi hermanos, ni siquiera recuerdo haberlos visto. Pase todo la tarde jugando en linea. No puedo morir odiando a mi padre.

 Algunas lagrimas brotan.

Pero eso de que ves la vida pasar frente a tus ojos es mentira. Te pones en blanco. Cierras los ojos y esperas. Luego cuando sigues vivo, es cuando piensas en lo que pudiste haber perdido, haber dejado atrás. Todo el amor que no alcanzaste. Pero todo pasa tan rápido que no te das cuenta de la secuencia.

Nunca asustes a una obsesiva compulsiva, la que mira todo en secuencia y en cadena, a la que solo se calma si cumple lo que quiere. Nunca la dejes a medias porque será peor, buscará finalizar las cosas. Pero aquí estoy en este salón a la mitad de la muerte y a la mitad de la vida. ¿Qué tan cerca estuve realmente del final? Y el final ahora solo puede ser la vida.

Regreso al salón. Intenté enfocarme con las fuerzas que apenas estaba recuperando. No puedo dejar de pensar en Casa de muñecas de Ibsen.  Anoté en mi diario nueve renglones que me costó mucho escribir. Cierra los ojos y esperas lo peor. Lo peor es la vida, sigues viva y con el sabor de un gran susto, eso es lo que acaba de pasar, después de todo, es muy temprano para morir.



Siempre tiene que haber cosas de las que no te arrepientas en tu día, no esperes mejores momentos, no andes con carreras. Vive cada día. Saborea tus segundos y recuerda mirar la cielo.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La fragilidad.

Hoy me enteré de que una amiga mía falleció hace dos meses. Estábamos en medio de risas, disfrutando el día, cuando veo a una conocida, me acerco y lo descubro... Así sin más, la vida la puso en el camino de muchos y luego nos la quitó. Recuerdo que la salude un día en la mañana, ahora íbamos ir nuevamente a la misma escuela... "Me da gusto por ti, Cori. Nos vemos mañana en clases" fue lo ultimo que escuché de ella, porque el mañana nunca llego para ella. 

La vida se encarga a cada instante de recordarnos cuan efímera y caprichosa es. Y que tan ajenos a los demás podemos ser.


Fue al principio de semestre, y yo estaba tan enfrascada en mi vida, en los problemas tan banales ahora, que no me di cuenta, note su ausencia, pero no imaginé lo peor, supuse vagamente que ella estaba siendo feliz en otro lugar.



Yo la recuerdo plenamente. Ella era hermosamente libre, supuse que estaba volando, viviendo plenamente como solía hacerlo, nunca imagine ésto. Ella, que parecía inmortal, la que pensé que se iría al último, se nos fue primero.



No tengo palabras, pero si muchos recuerdos, no tengo nada de ella, pero tengo la amistad que me regaló, los momentos que compartimos, la vida que vivimos juntas. Ella ahora ya no está aquí, pero nunca dejará de estár con nosotros. 



Daniela, para ti que amaste sinceramente, déjame amarte ahora eternamente. Siempre vivirás en el eterno segundo de nuestro amor eterno.


Con un corazón hermoso y una sonrisa pura, así te recordaré para siempre.

martes, 11 de septiembre de 2012

No lo entiendo.

En serio que no lo entiendo.

Después de tanto tiempo que te esperé ahora vienes a mí como si nada.

Después de que los invite con tantas ganas y tan formalmente aceptaron, me abandonaron y se fueron a otro lugar, sin tener la decencia de avisar.

No lo entiendo, era lo que quería pero porque no me llena...

Mis padres se están divorciando. El martes inició terapia con la psicóloga.

Recién me llamaste y me dijiste que todo había terminado y que ahora me buscabas otra vez. Ahora de pronto todo el mundo me busca. Pero no estuvieron ahí cuando los necesité. No se dan cuenta del dolor que siento, y solo ven lo que quieren ver. Pero está bien, porque sé que tengo amigos que entienden todo, sin que se los tenga que deletrear. 



Aly y Dulce, París y Caro, gracias por el apoyo. Y tú que ya no estás conmigo, gracias de igual manera, entiendo más de lo que entendía antes.



Tampoco es que este buscando una reacción en cadena y que todos vengan a mí. Los que lo saben y me apoyan, son los únicos que necesito.

Mi estrategia es y siempre ha sido, no decir nada, porque sólo aquel que se de cuanta que lloro, es aquel que me aprecia lo suficiente para darse cuenta, sí, yo sé que el que no habla Dios no lo escucha, pero se que los verdaderos amigos se dan cuenta cuando te duele el corazón.

No he ido a la universidad, después de todo ya no soy alumna, también está el hecho de que no quiero tener contactos innecesarios, algunos me piden que vaya... ¿por qué no vienen ellos? Lo entiendo de algunos, que no tienen ni la menor idea de donde estoy, pero no de esos otros, simplemente no. Pero iré en unos días, porque mis ganas de ver a esas pocas personas son más grandes que las de no ver a esos otros. El problema es que a partir de un cierto punto en adelante, hemos cambiado tanto. Esperábamos mucho unos de los otros.

No entiendo como después de que lloré así en tu casa, después de que me plantaste, te olvidaste de mí, y recién me pides que nos veamos, ¿es un poco tarde para eso no crees? 



¿Como me pides regresar cuando nunca debiste haberte ido?

Como sea, me he cortado el cabello, cuando se tiene el corazón roto te lo has de cortar el cabello, lo escuche en un anime, no de esa forma pero ese era el concepto... si fuera así debí hacerlo hace tiempo, pero esta bien, lo que importa es que he reconocido que me duele, pero la razón más importante por la que no me lo había cortado, era que recordaba tus palabras... ingenua de mí. 

Me gusta el corte, me gusta como me hace ver. Me gusta haberme quitado los chinos, esos que todo el mundo gustaba de tocar, esos que daban una imagen tierna de mi. Me gusta lo que estoy tratando de pulir en mí. 


El problema no eran ustedes.
Era yo.

El primer paso esta hecho, no hay vuelta atrás.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Temor... 436

Temor es la único que siento ahora. 

Temor de que la historia se repita... 

La verdad es que no había considerado que esto pasaría, quiero creer que lo que he logrado establecer estará ahí para siempre... pero no es así. 

Han internado a mi madre hoy, la acompañé a la parada, y cuando di la vuelta para regresar a casa las lágrimas manchaban mi rostro, temblaba, me costaba respirar... estaba aterrada. Aterrada de que ella también se fuera, de tener que hacer ese recorrido en taxi en la madrugada, ver la luna roja y esperar en esa odiosa banca a que la noche se la lleve, como se la llevo a ella...

Estaba sola. Abandonada en una casa, sola... Quería un abrazo, pero no había nadie que me lo diera... Ni amigos a quien recurrir, no había ni una sombra en la que acurrucarme... Ni canción que pudiera acompañarme...

¿Cuándo caí en este vacío de soledad? Creo que nunca salí de ahí. Los amigos que creía estarían ahí, no vinieron. 

Y temor es lo único que siento, pero una luz me ilumina un poco... Los recuerdos me abrazan. 

No solo espero que llegue mañana y que ella abra esa puerta... Porque si la pierdo a ella no podría alzar la vista, no soportaría de pie esta vez...

Estoy perdida en el bosque que creció en mí, creí que subiría los arboles para mirar el cielo, pero le verdad es que me hundí en las hierbas...



No tendría ninguna razón 
para mirar el cielo sin ti...





Se que aún hay algo ahí dentro...

domingo, 19 de agosto de 2012

Sueños...


En la vida hay que tomar muchas decisiones. Están las que marcan un cambio en la ruta de tu vida, las que te hacen retroceder, o en las que descansas un poco y miras el paisaje.

Con las decisiones vienen las lecciones, las responsabilidades, las alegrías o tristezas, el gozo o el arrepentimiento. 

Y yo he tomado una decisión. Me retiro de mi carrera para alcanzar mi sueño... 

El cosmos se alineó para mostrarme que había desviado mi camino, desde que llegue a ese lugar, solo he perdido cosas... la perdida consecutiva de 3 personas amadas, la traición más vil que he realizado, y que he recibido... el final de una da paso a otra y no puedo quedarme aquí. 

Me he dado de baja de la carrera, y ahora decidiré que hacer con mi vida. Desde pequeña solo pensé en ser dos cosas... y ahora que ya intenté la primera y no me lleno, solo me queda la segunda. 

Somos todo lo que podemos ser, o algo así escuche una vez, pero creo que en el único lugar donde somos realmente es en los sueños y en el amor. 

En los sueños nos mostramos sin duda, vemos nuestras verdades reflejadas, esas que nos aferramos a no mostrar a nadie. En el amor vemos en nuestros espejos: celos, inseguridad, felicidad, temor… sentimientos bien aflorados, en su máximo fervor… en estos somos, como pocas veces seremos.

Eres lo que sueñas, eso es seguro, los sueños son nuestros peces, por eso de que el pez por la boca muere. Somos monstruos con piel de cordero, y está bien, que alguna vez por alguna situación podamos observar lo aterradores que podemos llegar a ser… En los sueños somos, en la vida somos… Somos inocentes, ovejas con piel de monstruos, y está bien, que alguna vez por alguna situación podamos ser nosotros los inocentes, sabiendo que hay cosas más aterradoras en el exterior.

No dejes de soñar ni de escribir, eso es lo que eres hoy, lo que ves en tus sueños y la escritura te ayudará a conocerte… te ayudará a ver que te falta o sobra, escribe tus sueños y conócete más cada día, ve el monstruo que hay en ti y dómalo para que no devore tu mundo, conoce a la oveja y no la dejes sola, para que no se la coma el lobo.

Somos seres egoístas que pensamos ser lo mejor en la vida (o parte) de una persona, que después de nosotros no encontrará nada igual, que no será amada de la misma forma en que nosotros lo amamos, que no encontrará a alguien tan buena... como podemos ser así de engreídos...

Quiero conocer, a la persona que he de amar, y que me ha de amar. Quiero sonreír, y trabajar en lo que amo. 

Quiero saber que eres feliz y que alguien te dio lo que yo no pude.

Ante la antelación de la muerte me di cuenta que no estaba viviendo, y es irónico como la lección mas grande en mi vida me la has dado tú en el ultimo momento de la tuya, ahora tengo ganas de luchar por lo que amo. 

Sé que algún día te alcanzaré.

Todo depende del angulo en que mires... 









lunes, 27 de febrero de 2012

Golpes de la vida.

Golpes de la vida. Descripción gráfica.
El sábado 25 de febrero
Siempre creí que los moretones se hacen más claros con el tiempo, pero veo que se hacen más oscuros.

Así se veía al poco rato del accidente.

Así se veía unas horas después.

En la mañana del domingo.


Y así se ve hoy.

domingo, 12 de febrero de 2012

Golpes de la vida.

La entrada pasada fue la número 100.


El gato a encontrado la distancia perfecta para no ser pinchado por el erizo, y no dejar que este muera de frió.


El gato también tiene derecho a ser feliz. Y con sus garritas se defenderá.


Un ojo morado. Un golpe. Un corazón herido. Una traición. Condicionamientos de compañía. Lágrimas, Sollozos. Gritos. Decepción. Realidad. Pelea. Derrota. Victoria. Dolor. Alegría. Gratitud. Insatisfacción. Penas. Satisfacción. Lealtad. Promesas. Amenazas. Arrepentimientos. Faltas. Rupturas. Unión. Separación. Mentiras. Verdades. Terquedad. Aceptación. Sinceridad. 


Recuerdos, buenos y malos.


Te recordaré como aquel que me hizo reír, como el primero en muchos aspectos. Te recordaré como el hombre que eras, ese hombre que murió.


Lo que eres hoy, no me importa. 


No lo siento, ese que arremete contra la mano que se le extiende. Ese que lastima a la persona que lo apoya, en un sin sentir tan patético, que inevitablemente esa persona a pesar de la herida, seguiré junto a ti, porque eres un erizo asustado que terminará por clavarse sus propias espinas, pero no puedo ser tu sombra, te apoyaré en lo que este ami alcance, esta vez, me temo que ya no lucharé. No por ti. 


Lucharé por mí.